La corbeta es un buque de guerra de unas de 2.000 toneladas de desplazamiento. Las corbetas actuales están pensadas para tareas de vigilancia
y defensa de las aguas territoriales o para misiones ultramarinas ocasionales y de corta duración. Se diferencian fundamentalmente de una
lancha rápida de ataque (FAC) o una lancha patrullera (patrol boat) en que disponen de electrónica y medios de combate cercanos a la fragata,
aunque con menor autonomía y abastecimiento, ya que no están capacitados para misiones ultramarinas de larga duración, como las fragatas.
La corbeta, al igual que la fragata, es un nombre histórico que ya se aplicaba a buques ligeros de dos palos en la marina del siglo XVIII,
que disponían de una única cubierta de combate con una única batería y raramente más de 20 cañones. Su misión era la escolta del tráfico
mercante, vigilancia litoral y a veces exploración para las escuadras de guerra. Al igual que la fragata, desapareció a mediados del siglo
XIX para volver a aparecer en la Primera Guerra Mundial. Gran Bretaña necesitaba luchar contra los submarinos alemanes, pero no podía
permitirse el gasto que hacían los estadounidenses en destructores, y pensó en un buque de escolta más modesto pero marinero, que se limitara
a acompañar a los barcos de puerto a puerto en vez de patrullar por su cuenta durante semanas. Así nació la corbeta moderna con un
desplazamiento de 1.000 toneladas.
El éxito obtenido se repitió en la Segunda Guerra Mundial, cuando los británicos construyeron más de 200 unidades de una nueva generación de
corbetas, las llamada ( Clase Flower), mejor preparadas que las anteriores, aunque manteniendo un tonelaje menor a 2.000 toneladas (1170 t).
Las corbetas actuales están equipadas con radar y sonar, igual que los patrulleros militares, pero disponen de armamento y electrónica más
sofisticados que estos, que normalmente sólo llevan un cañón naval de hasta 76 mm y un par de ametralladoras pesadas. La corbeta cuenta al
menos con un sistema lanzador de misiles antibuque y otro de antiaéreos, así como morteros antisubmarinos y a veces torpedos. En oasiones se
denomina a la corbeta fragata ligera.
España no posee actualmente ninguna corbeta, ya que las 6 existentes fueron reconvertidas en patrulleros entre los años 2000 y 2003, quedando
distribuidas entre las Bases Navales de Canarias, Cádiz y Cartagena.