Mientras nos embarcamos en un nuevo año, la economía norteamericana tiembla. El crecimiento se ha ralentizado, el mercado inmobiliario se ha debilitado y los pedidos de fabricación han disminuido. Además, no se sabe todavía el impacto total que va a tener la crisis crediticia. Incluso el inversor más experimentado podría ser perdonado por ser escéptico con respecto a los Estados Unidos, pero creo que los inversores deberían pensárselo dos veces antes de huir de la renta variable norteamericana.
El sector corporativo norteamericano tiene fama mundial por su actitud positiva hacia la creación de valor de los accionistas. Equipos de gestión a lo largo de los Estados Unidos reconocen que las únicas empresas capaces de generar beneficio más allá del coste del capital son los que crean valor. Un compromiso tan grande para mejorar los beneficios y premiar a los accionistas parece que vale la pena, con beneficios de capital que alcanzan cotas sin precedentes en los Estados Unidos.
Por estas razones, las empresas que están llevando a cabo cambios positivos para impulsar sus beneficios de capital merecen más atención. De forma crucial, esta manera de enfocar la inversión funciona en todo el ciclo económico: la decisión de un equipo de gestión de reestructurar, dividir o cancelar una línea de producto que no es beneficiosa seguirá adelante sin importar lo que le pase a la economía. Un ejemplo es Schering-Plough, donde un nuevo equipo de gestión ha introducido cambios exitosos al negocio farmacéutico incluyendo una puesta a punto de las cuentas y el lanzamiento de nuevos productos.
Empresas norteamericanas siguen en la parte alta de la clasificación del gasto de R&D y esta tendencia muestra pocos signos de decaer. Albany International, un fabricante de cintas transportadoras utilizadas en fábricas de papel, está multiplicando con éxito sus oportunidades de crecimiento por medio de la innovación. La tecnología que aplican en el tejido se está aplicando en otras industrias como la aeroespacial y los bienes de consumo, reduciendo su dependencia de un sector.
Los cambios en la dinámica o demografía de la industria también puede afectar al beneficio de capital de la empresa. Corn Products International, un proveedor de azúcar de maíz y de productos de almidón, ha dado beneficios históricamente por debajo de su coste de capital debido al excedente y a la falta de disciplina de precios dentro de la industria. Pero hoy, el perfil de beneficios de Corn Products International está en mucha mejor forma como resultado del aumento de precios del mercado para el maíz.
Finalmente, las franquicias valoradas por debajo de su precio – empresas con beneficios sostenibles altos no reconocidos por el mercado – presentan una buena oportunidad de inversión en los Estados Unidos. Kelloggs es un buen ejemplo; el Mercado espera que los beneficios del productor de cereales bajen y que su crecimiento se debilite. Sin embargo, tenemos un punto de vista más optimista ya que el negocio muestra unos antecedentes de beneficios y de creación de valor fenomenales. Además, Kelloggs tiene un próspero negocio de snacks y una presencia en expansión en los mercados emergentes en los que está previsto que la demanda de bienes occidentales de marca va a subir como la espuma.
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